A. López: “El comisario cultural hace que el trabajo del artista sea entendido por el público”

Alberto López
Alberto López

Alberto López Lorenzo 21 de febrero de 1978. Comisario cultural independiente.

Cuando realicé esta entrevista en mayo de 2011, Alberto era encargado de la sala Espacio Alameda 3 en la calle Alameda de Madrid. Allí, diseñó y montó junto con Ruth Peche una exposición de esta artista:

¿Cómo es trabajo del artista con el comisario?

Es un trabajo que consiste en aunar fuerzas e intereses. Un comisario junto con artista puede hacer que el trabajo de éste se deprecie o que adquiera mucha más importancia. Básicamente consiste en crear discursos que traten de explicar la obra del artista mediante textos y selección de obras que se hace en la sala.

Normalmente se llega a un acuerdo. El artista busca unas metas a raíz de una exposición: dar a conocer su trabajo, vender obras, … y el comisario hace accesible esa obra al público general. Muchas veces los artistas cuando crean no son conscientes, ya que lo hacen con total subjetividad y libertad, en que medida esa obra debe ser entendida por el público. En este sentido los comisarios también ejercen de críticos para catálogos, revistas… Aporta al artista una línea de explicación de su trabajo. El quid de la cuestión es que ambos estén contentos con el resultado final: tanto la selección de las obras como el planteamiento.

¿La figura del comisario es reciente?

Es algo moderno y surge en Estados Unidos. En EE.UU. la palabra es cureitor. El uso de curador hace referencia a la capacidad que tiene el arte para curar, sino el cuerpo, sí el espíritu. El comisario como generador de discursos entorno a una obra es el que puede hacer que el trabajo del artista pueda interesar y ser entendido por el público o no.

¿Cómo salen adelante los jóvenes artistas en este caos económico que estamos viviendo ahora?

En los últimos años estamos viviendo una eclosión monumental no solo de espacios expositivos sino de artistas, tendencias y posibilidades en cuanto al arte se refiere. Podría parecer bueno pero esto provoca una disminución en la calidad de las obras. Hoy en día el artista obligado a vender o a conseguir meter obras en colecciones. La innovación se busca de forma injustificada para conseguir un producto original que pueda tener salida.

La cultura se ha convertido en un escaparate de “usar y tirar”. Hoy tenemos el problema de la obsolescencia de todo. Hoy nadie tiene garantizado que pueda vivir de su obra toda la vida. Por lo tanto ahora el arte tiende al impacto visual, al show y está generando un vacío.

Es contradictorio pero en un momento en que tenemos muchos espacios de arte y cientos de artistas que están llenando esos espacios, la insustancialidad del trabajo que hacen provocan que el panorama sea incierto y desesperanzador. Es muy difícil que un artista se gane la vida con su obra pero aún es más difícil encontrar un artista que realmente se lo merezca.

¿Es culpa del artista o del espectador que no tiene bien educados sus gustos?

Problema mutuo. No solo tiene que ver con artistas y espectadores, también críticos y directores de museos y galeristas. Estamos tratando de hacer de algo vocacional como debería ser el arte para un artista, estamos tratando de convertir algo que tiene más que ver con lo lúdico, lo personal, consolidarlo como una dedicación rentable, una forma rentable de vivir, un modelo empresarial. Y lo bueno y lo malo del arte es que no sirve para nada.

Fdo: Esteban Martín

Anuncios

¿Algún pensamiento al respecto?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s